Un etiquetaje “friendly” es aquel que aporta valor añadido al consumidor y que busca satisfacer todas o buena parte de las necesidades que tienen los consumidores a la hora de conocer y adquirir un producto mejorando así la interacción consumidor-producto.
Un etiquetaje “amigable” es una potente herramienta para facilitar la información que cada vez más consumidores exigen y necesitan sobre los productos que compran.
En especial en el sector alimentación donde los consumidores (según diferentes investigaciones*) van “bastantes perdidos”a la hora de entender y comprender la información nutricional de los productos.
El poner las cosas fáciles al consumidor y el pensar en una etiqueta o packaging “amigable” que además de cumplir con  las necesidades básicas-legales a nivel informativo ayude al consumidor a conocer de una forma lo más atractiva y simple el producto y su composición , es una garantía de éxito ya que cada vez cobra más importancia el hecho de que el producto sea “honesto, claro y directo” con respecto a “qué es” y “qué va a aportar al consumidor”.
Según un estudio realizado en EEUU , la información que incluye un producto tiene más peso en la decisión de los consumidores que la información que puedan encontrar en otros medios.
 
Cuando los consumidores buscan información general sobre un producto la mayoría de ellos depositan una mayor confianza en la información que obtienen a través de la etiqueta impresa que acompaña al producto.
La tendencia general parece apuntar a  que los consumidores demanden cada vez más productos saludables o bien de productos que, sin ser del todo saludables, aporten una información lo más completa posible sobre cuáles son sus aportaciones desde el punto de vista nutricional para que el consumidor puede escoger en todo momento y saber qué está consumiendo.
Por ello, la industria alimentaria tiene una excelente oportunidad para convertir sus productos (desde el punto de vista del packaging y el etiquetaje) en productos “amigables” que provean de una información que permita comprender de un sólo vistazo cuáles son los beneficios nutricionales y  la composición del producto.
Esa información debe ser clara, sencilla y facilitar su comprensión por parte del consumidor.
No debemos olvidar que la información que habitualmente vemos en los etiquetajes de productos alimenticios, a pesar de que ha mejorado mucho en los últimos años, sigue sin ser clara para una gran parte de los consumidores.

La herramienta para plasmar esta información: La etiqueta del producto

Si además, se quiere dar un paso más allá y ampliar la información sobre el producto y las posibilidades de interactuación con el consumidor, las etiquetas interactivas se convierten sin duda en la mejor opción para la tendencia en auge de consumidores cada vez más exigentes.
*Fuente noticia: http://www.livescience.com/41089-food-labels-front-package-system.html