En verano, apetece tomar cosas
frescas para combatir
el calor. A menudo las etiquetas de algunos productos como por ejemplo las
bebidas, se ven afectadas por haber estado expuestas al agua o a condiciones de
frío. ¿El resultado? una etiqueta “pasada por agua”, que
desmerece la imagen general del producto
.


Para ello que esto no ocurra, la solución pasa por utilizar papeles
autoadhesivos resistentes al agua.
Son materiales especialmente diseñados para  sobrevivir en 
óptimas condiciones al agua y a bajas temperaturas asegurando la
integridad de la etiqueta.


Además de una adhesión muy alta, este tipo de etiquetas
mantiene su color base evitando que el papel de la etiqueta se vuelva gris con
la inmersión del producto en agua.

Se trata de una opción más que aconsejable para vinos,
cavas, cervezas y en general cualquier tipo de bebida que quiera presumir de
una etiqueta de calidad que no se arrugue, no se desplace y no se oscurezca bajo el agua.

Para más información 
y posibilidades para desarrollar etiquetas Waterproff envíanos un mail
a  marketing@ipe-innovaciones.com.